En Navidad sólo los perros se disfrazan

El mercado de los disfraces navideños abarca todos los ámbitos. Y, cuando decimos todos, realmente nos referimos a cualquier cosa. El hecho de que los animales se vistan con ropa que se asemeja a la humana, especialmente, los perros, no es algo nuevo.

No obstante, lo que quizá no sabíais es que también existe un amplio mercado de accesorios y complementos para ellos. En esta línea, llegadas las fechas navideñas, se nos puede ocurrir la idea de disfrazar a nuestra mascota. Si nos metemos en google y tecleamos “disfraces para mascotas” nos encontramos con cientos de miles de resultados. No obstante, lo más sorprendente es que la inmensa mayoría de estos disfraces son para perros. Si cambiamos en nuestro buscador la palabra “mascota” por “perros”, encontramos más resultados todavía. En cambio, si añadimos cualquier otro animal de compañía que se nos ocurra –por ejemplo, “gato”, “cobaya”, “conejo”, “hamster”, “ratón”–, lo que nos encontramos son disfraces para humanos de estos animales. Y eso, aunque estemos especificando que queremos disfraces “para” ellos y de “Navidad”. Apenas con los felinos y hurones encontramos alguna minúscula excepción.

Aunque los disfraces más llamativos y bizarros para perros son, como no podría ser de otra manera, los de Halloween, la temática navideña no queda atrás. Podemos adquirir disfraces de Papá Noel, Mamá Noel, renos y duendes; de los reyes magos y sus pajes; de cualquier personaje bíblico (incluida la mula y el buey). Por otro lado, cualquiera de estos trajes suele estar disponible en varias tallas. Lo curioso es también, lo completos que suelen estar estos disfraces, no les falta ningún complemento. Los precios para disfraces para perros son ligeramente más baratos que los disfraces infantiles.

Si estamos en una familia en la que sea costumbre que todo el mundo se disfrace cuando llegan las fechas señaladas, puede ser una opción a considerar; también, si la idea nos ha hecho mucha gracia y tenemos curiosidad por probar. No obstante, en épocas de crisis, tenemos que pensar en nuestras mascotas y priorizar sus cuidados. Con esto queremos decir que, si el presupuesto es limitado, quizá el mejor regalo para nuestra mascota no sea tanto un disfraz como una visita a un peluquería canina o la adquisición de un juguete para que se divierta, cuide su higiene o aprenda.

Por otro lado, si tenemos un perro y mano para la costura, en muchas páginas web podemos descargar patrones para confeccionar su disfraz en casa. La mayoría de las páginas que encontramos cuando buscamos suelen ser tiendas, pero podemos ir un poco más allá y salir de la espiral consumista si ponemos en nuestro buscador de referencia la palabra “patrones”.

No obstante, lo divertido sería idear un disfraz para cualquier otra mascota que no sea nuestro perro.

Crea tu disfraz de Papá Noel: Complementos I


Cuando construirmos un disfraz de Papá Noel, hemos de tener en cuenta los siguientes complementos: una barriga, cinturón negro grueso, unas botas negras, un gorro rojo típico, una barba blanca, unas gafas redondas y un saco lleno de regalos. Todos ellos se pueden adquirir en mercadillos navideños, como el de la Plaza Mayor de Madrid. Por otro lado, es bastante posible que ya tengamos en casa alguna estas cosas. Pues bien, en este
post vamos a explicaros cómo elaborar vosotros mismos vuestros complementos.

En primer lugar, si no tenemos una barriga natural del tamaño de la de Papá Noel, deberemos hacernos con un cojín o almohada y anudarla a nuestro vientre antes de vestirnos. Para ello podemos emplear con una cuerda o un cinturón interior. Es muy importante que quede bien sujeta, pues de lo contrario se moverá y nos sentiremos incómodos.

Por otro lado, no todo el mundo tiene un cinturón lo suficientemente largo como para abarcar la barriga de Papá Noe: hemos de ser conscientes de que deberá colocarse exactamente en el ecuador de la cintura, precisamente a la altura donde el perímetro tripal es mayor.

Si prescindimos, por su precio, del cuero para confeccionar nuestro disfraz (es más económico comprar directamente un cinturón grande), la opción más recurrida es la cartulina. Podemos contruir una tira del grosor deseado con cartulina negra o marrón y dibujar ornamentos navideños con rotuladores de colores en torno al cinturón. Después, con una cartulina gris podemos dibujar una herradura grande (puede tener como forma cuaquier motivo navideño). A continuación, pegaremos la hebilla a uno de los extremos de la tira del cinturón.

Por otro lado, compraremos velcro en una mercería. Con pegamento permanente, fijaremos una parte de éste al extremo donde no hemos colocado la herradura y la otra, a la cara interior de la hebilla misma: Así podremos abrocharnos y desabrocharnos el cinturón sin romperlo. También podemos coser tiras de tela roja alrededor de la casaca. A través de éstas podemos introducir el cinturón y sujetarlo; otra opción es coserlo con hilo negro por todas partes excepto por la apertura de la chaqueta (ahí se sostendrá con el velcro).

Además, tendremos que hacernos con unas botas negras. Lo ideal sería que fuesen altas y cubriesen los bajos de nuestro pantalón. En ese caso, cabría rematarlas con tiras de algodón o de piel de cordero. Es más fácil coserlas al pantalón de forma que cuelguen por encima de la bota que fijarlas a ésta. Una vez nos hayamos puesto el calzado, podemos asegurarlas con pegamentos débiles, celo o bluetack; también podemos atarlas con imperdibles (¡cuidado!) a los cordones o hebillas de las botas. Si no tenemos unas botas negras, tendremos que conformarnos con unos zapatos oscuros.

Crea tu disfraz de Papá Noel: los detalles marcan la diferencia

En el post anterior  explicamos cómo construir la  base para nuestro disfraz de  Papá Noel. Sin embargo, y  aunque aprendimos cómo  hacernos con el traje básico,  si lo dejamos así, luciremos  un disfraz demasiado soso. Ha llegado el momento de  darle vida a nuestro gordinflón interior.

En primer lugar, vamos a necesitar algodón, cartulina roja y pegamento. Lo primero que tenemos que hacer es medir el contorno inferior de nuestra chaqueta. Al dato obtenido deberán sumársele cuatro centrímetros; por ejemplo, si la chaqueta mide 110 centímetros, la cifra con la que trabajaremos serán 114 centímetros. Esta será la longitud de la tira de cartulina que recortaremos. En cuanto al ancho de la cinta, depende de gustos, pero el tamaño idóneo oscila entre los 5 y 10 centímetros. Si la cartulina que tenemos no es lo suficientemente larga como para recortar una tira de esta logitud, un truco que podemos utilizar es grapar o pegar cuidadosamente varias más cortas para obtener el mismo resultado.

Igualmente, deberemos medir el contorno de las mangas de la chaqueta y escoger una anchura que se adecúe a nuestro gusto. En este caso, debemos incrementar en 2 o 3 centímetros el dato obtenido. Sin embargo, esta vez, aplicaremos el superávit a la anchura de la tira (en lugar de a la longitud).

Una vez que tenemos todas las tiras, debemos extenderlas en una mesa. Después, haremos bolitas de algodón y las pegaremos cuidadosamente sobre la cartulina. Intentaremos que no queden muchos espacios. En función de lo voluminosos que queramos que sean los bordes de nuestra chaqueta, podemos poner nuevas capas de bolas de algodón sobre la primera.

Cuando ya se ha secado el pegamento, tenemos varias opciones: en primer lugar, podemos pegar directamente con pegamento las tiras de cartulina a la chaqueta; o también graparlas por los bordes con mucho cuidado de no romperlas; una tercera opción consiste en coserlas con hilo blanco, de modo que podamos retirlas en el futuro sin demasiado esfuerzo. La longitud sobrante nos puede ayudar a engancharlas y asegurarlas por la cara interior de la prenta.

Si tenemos mucha prisa y no queremos andar pegando algodones, podemos pegar o coser directamente una tira de cartulina blanca, aunque no obtendremos un efecto tan vistoso. Por otro lado, si nuestro presupuesto es superior, podemos cortar directamente tiras de tela de piel de cordero sintética (en cualquier mercería las podemos encontrar) y coserlas.

Respecto a la chaqueta, cabe añadir pequeños toques, como un cuello de algodón elaborado por la estrategia que acabamos de explicar o conseguir en una mercería unos botones negros grandes y vistosos con los que ornamentar el abrigo de nuestro personaje. También podemos poner tiras de algodón o piel de cordero en las aperturas de la chaqueta.

Crea tu disfraz de Papá Noel: El traje

Por todos es sabido que encontrar un disfraz de Papá Noel es una de las cosas mas simples siempre y cuando dispongamos de un presupuesto acomodado. Tanto en tiendas de disfraces físicas como a través de la red podemos encontrar el equipamiento completo que nos transportará a ser un anciano bonachón portador de felicidad.

Sin embargo, precisamente en estas fechas, el presupuesto aprieta y no siempre tenemos la posibilidad de comprar uno de estos trajes. Por otro lado, y aunque existen opciones más económicas, como el alquier de disfraces, nada se puede equiparar a la diversión de construir nuestro propio atuendo. Apenas es necesario un poco de imaginación y tiempo libre para conseguir un disfraz completo y convincente.

Antes de crear nuestro disfraz personal, hemos de tener en cuenta los elementos que componen el icono de Santa Claus: un traje rojo y blanco con gorro, una larga barba blanca, botas y cinturón negro, saco de regalos y gafas.

Comenzaremos por el traje. En primer lugar, atenderemos a los pantalones. Debemos encontrar unos que sean amplios, a ser posible, de tela roja. Si no disponemos de ninguno en nuestro armario, podemos pasarnos por un mercadillo, donde habitualmente podemos adquirir artículos de calidad inferior aunque al mejor precio.

Si no conseguimos unos pantalones rojos a nuestro gusto, podemos partir de unos pantalones blancos viejos que ya no usemos y teñirlos en casa. Podemos teñir cualquier pantalón, pero la tela blanca es la que absorve mejor el tinte que querremos aplicar. En cualquier droguería y mercería de barrio, así como en la correspondiente sección del supermercado, existe un amplio abanico de tintes para ropa. Debemos hablar con el dependiente en cuestión, indicándole el tipo de tela que queremos teñir (algodón, lino, felpa, etc.). Éste nos recomendará el producto más acorde a nuestras necesidades.

En todo caso, lo mejor y más divertido será fabricarlos nosotros mismos. No necesitamos ser expertos costureros siempre y cuando dispongamos de una máquina de coser o paciencia con la aguja. Todo ello depende del tiempo que queramos emplear en nuestro disfraz. En Internet existen multitud de videos tutoriales sobre cómo construir prendas básicas (intentaremos reseñarlos en posts posteriores).

Por otro lado, debemos hacernos con una chaqueta bastante amplia. El procedimiento es similar al de los pantalones: podemos tenerla ya en casa, teñir una blanca, adquirir una económica o elaborarla nosotros mismos. Cualquier material vale siempre y cuando la chaqueta nos quede suficientemente holgada. Una vez que nos hemos hecho con estos elementos, habremos completado la primera fase de construcción de tu disfraz personal. No obstante, aún habrá que darle unos cuantos toques antes de poder decir que tenemos el traje de Papá Noel.