Disfraces y cine

No puedo decir que sea un cinéfilo, a no ser que el hecho de que te entusiasmen una docena de películas y el resto las pongas en cajones que van desde “entretenida” a “peñazo insufrible” te convierta en un amante del séptimo arte. Sin embargo, reconozco que muchos de mis disfraces se han inspirado en personajes de película.

Como excepción, no voy a entrar en cómo se hacen unos u otros trajes, por lo demás, en su mayoría muy sencillos o, en todo caso, muy fáciles de encontrar en cualquier tienda, especializada o no. Lo que pretendo es enumerar los personajes o películas que han trascendido de la pantalla a la calle y que me han llamado la atención. Ni siquiera voy a llevar un orden o a ser exhaustivo: al fin y al cabo hablamos de una fiesta loca: hablamos de Carnaval.

Y voy a empezar, porque me apetece, por los clásicos entre los clásicos: los monstruos y los superhéroes: Si nos dieran un euro por cada Superman, Batman, Spiderman… que hemos visto, ahora mismo tendríamos… Unos cuantos euros más. Pero es que ocurre lo mismo con los vampiros, hombres lobo o incluso el Yeti.

Superdisfraces

Claro que del género de los superhéroes, a mí me encanta El Cuervo. Recuerdo que un año me vestí de negro, me hice con una gabardina de plástico de ese mismo color y me pinté la cara de blanco con rombos negros sobre los ojos: no me captaron: me dijeron que si iba de Joker, de zombi… Incluso de miembro de Kiss. Yo, lejos de enfadarme me sentía orgulloso de mi particular homenaje a Bandon Lee.

Otra fuente de inspiración es la que suponen las películas de dibujos animados: desde las niñas disfrazadas de Princesas Disney, o los niños de príncipe azul -o de Bequelar, no lo tengo muy claro-hasta comparsas enormes pintadas de azul imitando a los pitufos, pocas son las animaciones que se salvan.

Hay muchas más posibilidades

De nuevo, dentro de este grupo me quedo con dos disfraces: de un lado, el robot animado de Wall-E; y de otro un “disfraz en equipo”, el de la familia de “Los increíbles”. No he llevado nunca ninguno de ellos, pero todo se andará.

Me dejo en el tintero muchos más géneros. Pero lo hago a propósito, con la idea de escribir otro artículo en el que podríamos habar de disfraces basados en películas o personajes cómicos y, cómo no, de ciencia ficción, desde una galaxia muy lejana…