Disfraces en equipo

No se trata de comparsas ni de grupos institucionalizados. La idea es otra: se trata de que un pequeño grupo de amigos o una familia se ponga de acuerdo en disfrazarse de un todo cuyas partes las componga cada uno de los miembros del grupo.

El concepto no es, ni con mucho nuevo, pero sí que resulta poco habitual, de modo que vamos a tratar de entenderlo entre todos con un par de ejemplos que me han parecido ilustrativos, a la vez que simpáticos.

Los (malditos) cudrados

Para el primero de estos “disfraces en equipo” necesitaremos una buena cantidad de cartones, rotulador negro grueso, cola y pintura de diferentes colores. La idea es recortar los cartones en forma de piezas de “Tetris” –por duplicado, si queremos que nos cubra el disfraz por ambos lados-.

Hecho esto, con el rotulador marcamos los cuadrados que componen la ficha y los pintamos del color que elijamos o, mejor aún, del de la ficha original. Pintamos también los cartones que ocuparán el lateral y la parte superior de la ficha. Ahora, montamos la pieza, dejando, obviamente, un hueco por el  que podamos pasar la cabeza.

Si queremos que el disfraz quede perfecto, podemos vestir unas mallas del mismo tono que el disfraz y pintarnos la cara de ese mismo color. Eso sí: vamos a procurar hacernos fichas diferentes, que además podemos jugar a encajar en la fiesta o carnaval al que asistamos.

Un círculo amarillo y unos fantasmas

Pero habíamos prometido que hablaríamos de dos “disfraces en equipo”, de modo que eso es precisamente lo que vamos a hacer: darte una segunda idea que, además, tiene en común con la primera que se basa en un clásico de los videojuegos: el Pac-Man o, de toda la vida, comecocos.

Te basta con dos aros de plástico, cuatro listones del tamaño del radio de los aros, tela amarilla, blanca y negra para el protagonista y tela brillante –raso, por ejemplo y, de nuevo, tela blanca y negra. Ten también a mano pegamento. Vamos a confeccionar los trajes.

De un lado, Pac-Man…

Para el circulito amarillo, corta los aros y retírales como medio metro de plástico. Pega los listones en los cortes y únelos en el centro del círculo. Haz lo mismo con los dos aros. Puedes usar los trozos de aro que has cortado para unir uno y otro círculo, pero no es necesario.

Ahora, forra la estructura con tela amarilla: ya tienes el cuerpo de Pac-Man con la boca abierta. Con un círculo de tela bando y otro negro concéntrico pegados ya tienes un ojo. Ponle otro por el otro lado. Deja un hueco por abajo en el que te quepa el cuerpo y por arriba para pasar a cabeza.

… De otro,los fantasmas

Para los fantasmas, basta con que recortes la tela de modo que se queden como ponchos, como ves en la fotografía y les añadas los ojos de tela blanca y negra que más te gusten.

Como ves, no tienen por qué ser grandes comparsas ni agrupaciones carnavaleras las que se disfracen de esta forma. Se trata más bien de una forma muy divertida de “hacer grupo” entre compañeros, amigos, familia…

Mi perro también se disfraza

Nuestras mascotas también pueden participar en el carnaval, pero muchas veces no les gusta o no les resulta cómodo llevar prendas que no están habituados a usar. Por ello debemos buscar atuendos fáciles de llevar y que no les molesten para caminar, correr o jugar.

No tiene porqué ser un traje entero, podemos ponerle algún accesorio, por ejemplo, unas orejeras o unos grandes lazos que llamen la atención y nos resulte barato y fácil de poner. Si decidimos ponerle algún complemento de este tipo, tenemos muchas opciones diferentes para cada perro, según su tamaño, color de pelo…

Si optamos por la idea por un disfraz entero para  nuestra mascota, tenemos mil opciones distintas que se adaptan a nuestro bolsillo y a nuestro gusto. Todo dependerá de cuánto tiempo dispongamos y el tipo de disfraz que queramos ponerle.

Disfrazados de personas

Si quieres que tu can se transforme por un día en un aviador, bastará con ponerle en cuello un pañuelo rojo y una camisa marrón. Se le puede añadir a la camisa estrellas conseguidas con méritos propios con pegatinas y dibujadas.

Si la idea de aviador no te convence, otra opción puede ser vestirle de bucanero. En este caso, necesitarán dos cosas: un trozo de tela de rayas blancas y rojas y un gorrito de los mismos colores para cubrirle la cabecita.

Un vampiro muy gracioso

Para disfrazar a nuestro perrito de vampiro, solamente nos hacen falta una tela roja y unos colmillos. El retal rojo o granate puede hacer de capa y los colmillos se los pegaremos con pegamento específico para ello en hocico.

Esta puede una opción un poquito más complicada que la anterior pero, en todo caso, también divertida. Cogemos una tela negra que le cubra el cuerpo al animal y le cosemos a ella una tela blanca con puntillas alrededor para que haga efecto de mandil. Una vez hecho esto, nos faltaría la cofi,a que la podemos hacer forrando una  diadema con la misma tela del mandil.

Si quieres que tu perro parezca sacado de Jamaica y que parezca un rastafari, una de las soluciones que te propongo es que cojas tiras de lana de colores vivos y le coloques una peluca con rastas. Se me ocurre que puedes hacer la peluca de esta manera: corta tiras de lana de colores y agrúpalas, atándolas con gomas.  Una vez hechos varios mechones, cóselos entre sí  o intenta engancharlos al pelo del perro.

«Mamá, quiero disfrazarme de Bob Esponja»

No hay crío en este país que no haya dicho a su madre en alguna ocasión que quiere disfrazarse de Bob Esponja. Por eso y porque entiendo que comprarle el dichoso traje al niño cuesta dinero, os propongo un atuendo casero pero que hará las delicias de los más pequeños. Al fin y al cabo, ahorraremos bastante y los niños estarán felices y contentos. ¿Empezamos?

Para hacer el disfraz necesitaremos goma espuma blanca de un grosor de 1,5 cm que podemos comprar en una tienda de tapicería, por ejemplo. También precisaremos de pegamento de contacto, leggins blancos o medias tupidas, guantes largos amarillos si es posible y spray de diferentes colores. Una vez hayamos conseguido todos los materiales, ya estaremos preparados para empezar con nuestro gran reto: hacer un disfraz de Bob Esponja.

Lo primero que debemos hacer es, con ayuda de unas tijeras o un cúter, cortar la goma espuma. Para unir esas tiras, utilizaremos la cola de contacto. Es muy importante extender la cola y quitar el sobrante, porque cuando se seque, si  sobresale por las esquinas, se quedará completamente marrón y es bastante antiestético.

Calculando las proporciones

Para calcular las proporciones con más exactitud, es conveniente tener un referente, por ejemplo un dibujo de Bob Esponja. Con un poco de habilidad y haciendo bien los cálculos de la altura,anchura… de la persona que va a llevar el traje, nos saldrá un disfraz casi perfecto.

Una vez hecho esto, cortamos la goma espuma a esas medidas. Para dibujar los ojos, podemos usar vinilos o platos de plástico. Intentaremos en todo caso que se queden las menos marcas posibles, ya que a la hora de pintar se pueden llegar a notar y no quedaría nada bonito.

La nariz la haremos también con goma espuma: tendremos que cortar esa forma y simplemente pegarla encima de la otra. Tener  cuidado con las proporciones, porque un cuerpo pequeño no puede llevar en ningún caso una gran nariz -y viceversa-.

¡A pintar!

Una vez hayamos cortado y pegado todas las partes del cuerpo, incluidos los mofletes y comisuras de la boca, y hayamos tenido suficiente paciencia para esperar a que el pegamento haga su efecto, entonces empezaremos a pintar nuestro disfraz.

Con spray de color amarillo pintaremos el cuerpo; si no encontramos guantes de ese color, también los pintaremos así.  Nos falta pintar la parte del pantalón en color marrón, el cinturón negro, los ojos azules y una gran boca roja.

Lo más fácil para poder pintar con más o menos exactitud es tomar como referencia el dibujo que hemos utilizado para calcular las proporciones. De esta manera, nuestro disfraz quedará lo más parecido y real posible.

Compro oro, un disfraz acorde con los tiempos

Con la crisis, las tiendas de compro oro han proliferado como champiñones, por eso, estos carnavales puede que sea uno de los trajes estrella. Sencillo y barato, pero de lo más actual, seguro será una alternativa para aquellos que pese a todo, quieran aportar algo de color a la vida cotidiana de muchos. Esta puede en una alternativa para aquellos que como yo, al final siempre se nos echa el tiempo encima.

Para hacer este disfraz, necesitaremos cartón, pintura de color amarillo y negro y, por si llueve y caen chuzos de punta forro de libros para plastificar el cartón.  Otra opción puede ser que en vez de utilizar pintura amarilla, usemos papel dorado de regalo. Para atar los cartones entre sí, nos vendría muy bien un trozo de cuerda.  Estos sencillos materiales nos sacarán de un apuro de manera muy sencilla, rápida y barata.

¿Que Cómo lo hacemos? Pues «con estas manitas»

En primer lugar, tenemos que encontrar dos trozos de cartón que nos cubran desde el cuello hasta la cintura. Una vez cortados a la medida, los pintaremos el fondo de amarillo. Cuando se haya secado, dibujaremos las letras negras con el mensaje que deseemos, por ejemplo: compro oro, convierte tu oro en euros o compro oro, alternativa si tus números se han vuelto rojos…. o algo parecido. Tú mismo.

En el caso de que utilicemos papel dorado en vez de pintura, tendremos que pegarlo bien al cartón y estirarlo, de tal manera que no quede ninguna o las menos arrugas posibles. Intentaremos, en todo caso, que el texto tenga tintes humorísticos y si es posible sacar una sonrisa a aquéllos que han tenido que recurrir a ese tipo de establecimientos para sobrevivir. El objetivo es en todo caso, reírse de la situación por un momento.

A la crisis, buena cara

El objetivo principal a conseguir con este disfraz es reírse de lo que nos rodea, sin ofender claro está, a aquellas personas que desafortunadamente acuden a este tipo de establecimientos para que les saquen de un apuro económico de manera rápida, pero muchas veces dolorosa y desesperada.

Todo aquél que se vista de compro oro estos carnavales, que seguro que son muchos, sólo quiere que por, al menos unos días, se ironice con la figura de la crisis en la que estamos inmersos todos y podamos sacar una sonrisa en nuestro rostro que haga que los demás también sonrían.

 

Bitfraces

¿Cómo? ¿Pero la fiesta de disfraces no era la semana que viene?… ¿Esta noche? ¡Pero si la tienda ya está cerrada!… Calma. Que no cunda el pánico. Aún puedes hacerte un disfraz casero y triunfar más que aquella marca de cerveza… Las claves son activar la imaginación y el sentido del humor. Ahí van unas cuantas ideas.

Para empezar, ¿por qué no te disfrazas de error informático? No me digas que nunca te ha pasado, cuando querías ver una página en internet, que te ha salido del condenado “Error 404 / Page not found”. Pues aprovecha que quien más quien menos sabe qué es y escribe en una camiseta blanca “Error 404 / Costume not found”, o algo similar. Un disfraz genial en apenas dos minutos.

Seguimos adelante con más disfraces informáticos: casi todo el mundo sabe cómo es el icono de acceso de Photoshop CS6: un cuadrado azul con las letras PS en su interior y un marco del mismo color que las letras rodeándolo. Dibuja y recorta las letras. Haz lo mismo con un marco del tamaño que abarca desde tu cintura hasta la cabeza. Ponte un jersey azul, sobre el que pondrás las letras (el cómo es cosa tuya y del cariño que le tengas al jersey). El marco, mejor llévalo en la mano.

Las redes sociales… ¡Qué gran invento!

Otro más, y aun más sencillito: de tuit. Basta con que te hagas con una cartulina blanca y dibujes en ella, todo alrededor, el marco que Twitter pone en sus mensajes. Luego, con letras que imiten a las que usa la red de microbloging escribes un mensaje del tipo “@lospresentes Soy un tuit, no un hombre anuncio”, o algo así.

Más disfraces de urgencia para triunfar: Recorta y monta doce triángulos como los que ves en la foto, toma un diadema, únele un alambre e inserta el dodecaedro en él. Póntelo en la cabeza. Hala. Ya eres un Sim.

¡¡Vaya tontería!!

Pero el colmo de la sencillez –hay quien lo llamaría estupidez- es pintarse en la cara la palabra “BOOK”. Dices que vas de Facebook y, si no te apalea el portero cuando te empeñes en pasar, es posible que alguien quiera ser tu amigo.

Son, en fin, pequeñas ideas de urgencia, algunas de ellas basadas en el mero humor absurdo (o en la más absoluta de las estupideces y ausencia de sentido del ridículo), pero al menos nadie podrá decir que no ibas disfrazado.

Disfraces caseros en tiempos de crisis

Con la llegada de la crisis, no queda más remedio que agudizar el ingenio y pensar en cosas prácticas y fáciles de hacer, sobre todo con poco dinero y con recursos que podemos encontrar de manera sencilla.

Como los niños son una fuente de alegría y colorido en los carnavales de cualquier lugar que se precie, a continuación os daré unas cuantas ideas para que los peques de la casa estén de lo más monos.

Loro

Para hacer el disfraz de loro necesitaremos 3 cosas: una sudadera roja con capucha, fieltro de tres colores distintos y foamy para el pico, que lo podremos sustituir por cartón aunque no sea tan resistente.

La base del disfraz es la sudadera roja con capucha. El fieltro de diferentes colores van cosidos entre sí para dar forma de plumas y a su vez, a las mangas de la sudadera y a la parte inferior. Con el foami o el cartón hacemos la forma de pico y ¡el disfraz está listo!

Mariquita

Esta opción es muy sencilla y muy barata de hacer. Solamente necesitaremos una caja de cartón y pintura roja y negra, que pueden sustituirse por  rotuladores o témperas. Cogemos la caja de cartón y cortamos con las tijeras los orificios donde meteremos los brazos y la cabeza.

Una vez que hemos hecho los huecos, cortaremos la parte inferior de la caja para que las piernas queden libres. En la parte trasera de la caja, que quedará en la espalda de la persona, dibujaremos un círculo rojo con unas motas negras.

Romano

Este es uno de los disfraces más típicos de carnavales y para hacerlo necesitaremos: una camiseta blanca  y un trozo de tela. La camiseta que debemos usar tiene que ser grande, ya que tiene que cubrirle desde los hombros hasta por debajo de la rodilla para darle forma de túnica. El trozo de tela tiene que ser rojo, y se lo pondremos en los hombros en forma de capa.

Muñeco de nieve

Para que tu niño no pase frío, ésta es una buena solución. Necesitarás: botones grandes negros, una bufanda, camiseta blanca, colorete, gorro negro y unos leotardos blancos. Lo primero que tienes que hacer es vestirle los leotardos blancos y la camiseta blanca. Después es cuando tendrás que coserle los tres grandes botones y  ponerle un gorrito negro y una larga bufanda.  Para finalizar, puedes ponerle un toque de colorete en la cara.

No hay carnaval sin una bruja

No existe en el mundo un carnaval donde al menos no encontremos una bruja. Podemos encontrar brujas de muchos estilos y colores, pero siempre con ese toque siniestro que las caracteriza. A continuación te propongo cómo hacer de manera sencilla y barata un traje de lo más inquietante que luego podrás ultimar con diferentes complementos.

Lo que necesitamos

Para “construir” nuestro traje, necesitamos algunos elementos indispensables. Precisaremos cinta aislante negra, tijeras, madeja de lana de color gris (puede ser de cualquier otro color que nos guste), 2 metros de tela negra (variará según el tamaño del niño), pistola de pegamento, hilo negro y verde y calcetines de rayas.

 

Pasos para el vestido

Tendremos que doblar la tela negra por la mitad y hacer un agujero para que pueda pasar la cabeza, de unos 17-18 cm. Hecho esto, tendremos dos opciones: la primera es coser por los lados para crear un cuerpo y las mangas y la segunda opción, que parece más sencilla,  es atar con un cordón  o una cinta del color que prefiramos  a la cintura.

Un toque también para el cabello

Para dar un toque al pelo, no hay mejor manera que cortar unas tiras de lana gris o del color que prefiramos. Estas tiras que deben ser más largas que nuestro cabello, las ataremos con cinta aislante para que no se muevan. Podemos ponerla a modo de mechones, por trozos o todas juntas.

Los complementos

Nadie se puede imaginar una bruja sin su sombrero o sin su escoba. En el caso del sombrero, es más barato comprarlo en bazares por menos de un euro, que hacerlo en casa. La escoba nos puede salir gratis, porque todo el mundo tiene una en su casa.

Podemos añadirle también uñas largas y esmaltarlas en negro, morado o rojo, por ejemplo. Y, cómo no, una gran nariz con una verruga, podría ser un último detalle para completar nuestro disfraz.

Maquillaje

Un buen maquillaje nos puede llegar a diferenciar de las demás brujas, por ello, estos sencillos pasos os ayudarán a diferenciaros de las demás. Primero tendremos que coger una esponja, mojarla y frotarla sobre la pintura blanca que nos servirá como base.

Una vez hayamos esparcido bien la pintura y hayamos quitado el exceso, dibujaremos unas líneas grises, que serán supuestas arrugas, en torno a la nariz, la boca y los ojos. Para acabar, oscureceremos las cejas con pintura negra y pintaremos los labios de rojo para darle el toque final.